En el marco del proyecto de Educación Emocional, esta semana trabajamos junto al EOP y los alumnos de tercer grado: “La Comunicación Asertiva”.
La asertividad implica poder expresar lo que
sentimos, lo que pensamos y queremos de forma respetuosa, clara y sincera,
respetando siempre a los demás aunque tengan opiniones diferentes a las
nuestras. Su importancia radica en que nos permite manifestarnos sin lastimar a
los demás, pudiendo decir "NO" para cuidarnos y querernos más.
Si no somos asertivos podemos ser pasivos, es decir
que no podremos defendernos, tendremos miedo de expresar lo que sentimos,
pensamos o necesitamos. O bien, en caso contrario, podemos ser agresivos y, al
expresarnos, herir a los demás física, verbal o emocionalmente sin respetarlos.
Para trabajar este tema, primero, escuchamos el
cuento: “Si yo tuviera una púa”, de Eva Clemente y Teresa Arias.
Luego de realizar un intercambio sobre el mismo, realizamos un trabajo
en pequeños grupos sobre los estilos posibles de comunicación: agresivo, pasivo
y asertivo. Posteriormente, realizamos dramatizaciones en las que se pusieron
en escena dichos estilos de comunicación pudiendo observar y vivenciar qué
emociones sentimos en cada una de ellas.
A partir de estas experiencias comprendimos la importancia y la necesidad de ser asertivos tanto en nuestro modo de comunicarnos con los demás como al momento de resolver conflictos interpersonales.
Por último, llevaron a casa una tarea para hacer en familia: “Pensamos algunas palabras y frases que nos ayudan a expresar nuestros sentimientos, necesidades y deseos de forma asertiva”. Esta actividad fue ideada con el objetivo de acompañar también desde casa lo trabajado en el colegio y podamos juntos orientar a los chicos en el desarrollo de sus competencias socioemocionales.
¡Cuántas herramientas incorporamos!















