En el marco del proyecto “Cuerpo humano” los chicos de primer grado aprendimos junto a Coco, protagonista del cuento de Liliana Cinetto, numerosas conductas relacionadas con los hábitos y la vida saludable.
Desde épocas tempranas los niños construyen muchos saberes acerca de su propio cuerpo, los seres vivos y los objetos. Por tal motivo es de vital importancia asimilar conocimientos y desarrollar acciones que promuevan en ellos una mejor calidad de vida: alimentación adecuada, higiene personal, descanso y juego; así también como la prevención de accidentes en el hogar y la escuela.
En nuestra primera jornada identificamos las distintas partes del cuerpo humano a través de conocimientos previos. Y mediante la utilización de diferentes fuentes, como por ejemplo, videos, pequeñas investigaciones y trabajo en grupo fuimos aprendiendo más sobre los segmentos corporales y el funcionamiento de los sistemas óseo, digestivo y respiratorio.
Además, para llevar adelante cada una de las diversas situaciones que se fueron presentando, en este proyecto también aprendimos a trabajar de forma colaborativa. ¡Cuánto valor tiene este aprendizaje!
Algunos de los saberes que internalizamos en este proceso fueron:
+ Incorporar la práctica de hábitos de higiene bucal.
+ Reconocer las partes del cuerpo y sus funciones.
+ Participar en las clases de forma individual y grupal.
+ Respetar las opiniones propias y ajenas.
+ Valorar el trabajo en grupo.
+ Lograr cierta autonomía, acorde a la edad, en relación con la resolución de situaciones problemáticas, búsqueda de información mediante fuentes variadas y la posibilidad de arribar a conclusiones sencillas.
El producto final del proyecto fue el armado y la exposición de folletos y afiches sobre la alimentación sana, el cuidado dental y los hábitos saludables.
¡Felicitaciones chicos! ¡Cuánto aprendimos!