Hay fechas que en la escuela se esperan con mucho entusiasmo, porque se festejan con alegría y felicidad, poniendo de manifiesto un sentimiento patriótico muy fuerte. El 9 de julio es la Fiesta Patria por excelencia para todos los argentinos.
Nos reunimos, en el Colegio San Agustín, toda la comunidad educativa: directivos, padres, alumnos y docentes, para recordar que un grupo de personas, que representaban a las provincias de nuestro país, se reunieron en la ciudad de Tucumán para declarar la Independencia. No fue fácil, pero el profundo sentimiento de libertad y la fuerza de muchos argentinos, hicieron que este sueño se hiciera realidad.
Es bueno que sigamos festejando el recuerdo de un gran acuerdo como nación, es bueno que más de 200 años después sigamos encontrando motivos para multiplicar festejos, para multiplicar libertades, para multiplicar independencias, pero fundamentalmente para multiplicar la grandeza de la patria, que es la suma de las grandezas individuales del pueblo.
Qué hoy y siempre retumbe con fuerza en nuestros corazones argentinos una frase repetida memoriosamente:
“OID MORTALES EL GRITO SAGRADO:
LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD…”
